Un café con Leire

Relatos, citas, reflexiones… y alguna cosa más.

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El temor

El Temor

El temor se aleja cuando el guerrero empuña su espada, pero hay temores que viven dentro de él. Todo guerrero lleva dentro el temor a estar solo, el temor al fracaso, a la opinión de los demás, al dolor. A veces teme escuchar la verdad pensando que no la soportará. Teme a la muerte, al odio de la gente, al ridículo; teme al paso del tiempo, a verse viejos de pronto en el espejo, teme al pasado aunque reconoce en él la razón de su hoy.

Pero el guerrero hoy habló con su interior y sus temores se disiparon. Los ojos del alma vieron claramente y ahora ya no teme.

El guerrero ahora ya no teme a la soledad, porque se ama más así mismo, y sabe que en realidad nunca se esta completamente solo en el mundo, no existe lugar donde el hombre pueda estar solo.

Ahora no teme al fracaso, porque entiende que únicamente se fracasa si no se intentan las cosas. No teme a lo que opinaran de él los demás, porque sabe que de todos modos la gente siempre hablara, aun cuando haga las cosas bien.

Ya no teme al rechazo porque siempre se tendrá a sí mismo.

El dolor ya no lo aterra porque sabe que es necesario para crecer,como también sabe que no hay dolor que sea eterno.

Ya no teme escuchar la verdad, porque entiende que es mil veces mejor escuchar una verdad que duela, que la fealdad de las mentiras.

No, ya no tiene miedo a la muerte. Ahora puede mirarla a los ojos, sabe que no es el final, sino el comienzo de otro camino.

Ya no teme al odio de la gente, porque entiende que es no es otra cosa más que ignorancia de un alma amargada y sin luz.

No teme al ridículo, porque ha aprendido a reírse de sí mismo.

Ya no teme al paso del tiempo, ni a verse viejo en el espejo, porque ha entendido que así se gana la sabiduría.

No teme lo pasado, ni a los recuerdos duros, porque no pueden herirlo más.

“Comprendí la verdad de mis temores. Ahora sé que nunca se esta a oscuras como en esta noche, que aunque no lo veamos, siempre hay luz en las estrellas”.

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Quiero escribir

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Quiero escribir pero no puedo. ¿Por qué? No lo sé. Solía sentarme a escribir y siempre me faltaba tiempo. Ahora me sobra. Las historias se amontonaban en mi cabeza, una tras otra, y mi libreta de ideas siempre estaba llena. Cerraba los ojos y las palabras fluían, como el agua buscando su camino, desde la cabeza hasta los dedos. Escribía de todo: fantasía, terror, humor, ciencia ficción, steampunk… no había género que se me resistiese. Ahora ese torrente se ha secado, solo quedan los cantos rodados, las rocas demasiado pesadas que no se pudo llevar la corriente. No quedan plantas, ni algas, ni peces ni insectos. Está yermo, falto de vida. Leer más…

Si son tan malos y lo hacen tan mal, ¿por qué siguen ganando elecciones?

Esta es la pregunta que le hacía Gonzo a Pablo Iglesias en busca de una autocrítica por parte del político.

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Su respuesta no me convenció demasiado, como suele ocurrir con las respuestas de los políticos en general.

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El secreto del universo

El joven discípulo de un viejo maestro de artes marciales se acercó una tarde hasta él para hacerle una pregunta:

—Maestro, ¿cuál es el secreto del universo?

El maestro sopesó la profundidad de la pregunta y de la respuesta.

—El vacío —respondió finalmente.

—Entiendo. Muchas gracias, maestro.

El joven discípulo se despidió con una inclinación y cuando estaba a unos pasos de distancia, el maestro lo llamó.

—Aguarda un momento. Respóndeme a una pregunta: ¿cuál es el secreto del universo?

El discípulo lo miró con extrañeza y respondió:

—El vacío.

El viejo sacudió la cabeza.

—Pero maestro, es la respuesta que me has dado.

El viejo clavó su acuosa mirada en él y respondió.

—Cuando yo lo he dicho era cierto, pero cuando lo has dicho tú no. —Ante el rostro contrariado del alumno, añadió—: yo lo he experimentado, y tu no.

Los tres tamices

El joven discípulo de un viejo monje llegó un día a su santurio y le dijo:

—Maestro, un amigo estuvo hablando de ti con malevolencia…

—¡Espera! —le interrumpió el maestro—. Esto que vas a contarme, ¿lo has pasado previamente por los tres tamices?

—¿Los tres tamices? —preguntó el discípulo contrariado.

—Así es. El primero de ellos es la vedad. ¿Estás seguro de lo que me vas a contar es cierto?

—Bueno… se lo escuché a unos monjes…

—Así pues, entiendo que no. El segundo tamiz es la bondad. Esto que deseas decirme, ¿es bueno para alguien?

—Pues lo cierto es que no. De hecho, es todo lo contrario.

—Comprendo. El tercer tamiz es la necesidad. ¿Es realmente necesario que yo sepa esto que ni sabes si es cierto y que no es bueno para nadie?

El joven negó avergonzado.

—Pues si no es verdad, ni bueno ni necesario, dejémoslo en el olvido —dijo el anciano con una sonrisa.

La perfección del cambio

“Mejorar es cambiar; ser perfecto es cambiar a menudo”.

Winston Churchill.

Ah, la Madre Naturaleza

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El contexto de nuestro colapso

Antonio Turiel

Tras casi cinco años de hacer divulgación sobre los graves problemas de sostenibilidad de nuestra sociedad, y particularmente del caso de la crisis energética, a través del blog The Oil Crash, de les múltiples conferencias que doy y alguna entrevista que me han solicitado los medios de comunicación, he observado que hay una pregunta que la gente me hace repetidamente. Muchas veces comento que si no se toman medidas decididas que rompan con el paradigma irracional y suicida de nuestra sociedad de consumo  -única vía para salir de esta crisis económica sin fin-, este impasse histórico de nuestro sistema económico causará una disfuncionalidad creciente de nuestra sociedad y eventualmente nos llevará al colapso. La idea del colapso, y más aún, del colapso social, era un concepto nada habitual en las conversaciones de hace unos años, aunque ahora se está volviendo un tema recurrente, especialmente desde que la NASA (1) o grandes firmas de intermediación financiera (2) publican estudios sobre el tema. Cuando surge esta palabra, colapso, se suelen producir dos tipos de reacción, una minoritaria y otra mayoritaria. La minoría me pregunta qué es un “colapso social”, a pesar de que más o menos todo el mundo tiene una imagen mental de este tipo de evento (no necesariamente todo el mundo tiene, sin embargo, la misma idea de lo que es un colapso).  La mayoría me pregunta una cosa bien diferente: cuándo sobrevendrá este colapso que yo anuncio.

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Cambio climático

Me ha parecido que esta viñeta encierra tanto mensaje, que no me he resistido a compartirla aquí. Como viene siendo habitual, El Roto, vuelve a clavarlo.

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Fuente: elpais.com

Discurso sobre la vida

A través del blog de Eban de Pedralbes he visto esta escena de la película de “El indomable Will Hunting” que me gustó mucho en su día y me sigue gustando muchos años después. Es uno de esos discursos sobre la vida que se entienden mucho mejor cuando se ve la película, pero que aún así, le remueve a uno cosas por dentro. Leer más…

Planeta Finito

En esta entrada voy a hablar de algo que me lleva preocupando desde hace muchos años, y sobre lo que no tengo ningún tipo de poder, es la superpoblación del planeta y el ritmo al que el ser humano consume sus recursos. Por todo lo que he leído al respecto, creo que ya hemos pasado el punto de no retorno, así que ahora hay que prepararse para cómo afrontarlo (tal vez yo no, pero sí mis hijas y sus descendientes). Para empezar, un vídeo muy sencillo y esplicativo. Leer más…

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