Un café con Leire

Relatos, citas, reflexiones… y alguna cosa más

Archivar en la categoría “Citas”

Soñando despierto

“Tomas tus ideas mientras sueñas despierto. Mientras te aburres. La única diferencia entre escritores y otras personas es que nosotros nos damos cuenta cuando lo hacemos”

Neil Gaiman

El secreto del universo

El joven discípulo de un viejo maestro de artes marciales se acercó una tarde hasta él para hacerle una pregunta:

—Maestro, ¿cuál es el secreto del universo?

El maestro sopesó la profundidad de la pregunta y de la respuesta.

—El vacío —respondió finalmente.

—Entiendo. Muchas gracias, maestro.

El joven discípulo se despidió con una inclinación y cuando estaba a unos pasos de distancia, el maestro lo llamó.

—Aguarda un momento. Respóndeme a una pregunta: ¿cuál es el secreto del universo?

El discípulo lo miró con extrañeza y respondió:

—El vacío.

El viejo sacudió la cabeza.

—Pero maestro, es la respuesta que me has dado.

El viejo clavó su acuosa mirada en él y respondió.

—Cuando yo lo he dicho era cierto, pero cuando lo has dicho tú no. —Ante el rostro contrariado del alumno, añadió—: yo lo he experimentado, y tu no.

Los tres tamices

El joven discípulo de un viejo monje llegó un día a su santurio y le dijo:

—Maestro, un amigo estuvo hablando de ti con malevolencia…

—¡Espera! —le interrumpió el maestro—. Esto que vas a contarme, ¿lo has pasado previamente por los tres tamices?

—¿Los tres tamices? —preguntó el discípulo contrariado.

—Así es. El primero de ellos es la vedad. ¿Estás seguro de lo que me vas a contar es cierto?

—Bueno… se lo escuché a unos monjes…

—Así pues, entiendo que no. El segundo tamiz es la bondad. Esto que deseas decirme, ¿es bueno para alguien?

—Pues lo cierto es que no. De hecho, es todo lo contrario.

—Comprendo. El tercer tamiz es la necesidad. ¿Es realmente necesario que yo sepa esto que ni sabes si es cierto y que no es bueno para nadie?

El joven negó avergonzado.

—Pues si no es verdad, ni bueno ni necesario, dejémoslo en el olvido —dijo el anciano con una sonrisa.

Felicidad (IV)

Todos buscamos la felicidad. Lo que nos diferencia es el camino que recorremos para alcanzarla.

Esta es mía 😀

Recuerdos

—Los buenos recuerdos son engañosos —dijo Danzô con voz ausente—, son como las piedras sumergidas en el lecho de un río: la corriente va puliendo sus filos y aristas hasta que sólo queda la forma suave y redondeada de aquello que queremos recordar. Pero nada fue tan hermoso como lo atesoramos en nuestra memoria.
A Senjyu le pareció una idea más propia de un filósofo o un poeta que de un hombre que se ganaba la vida en la montaña.
—Es un pensamiento amargo —dijo por fin el samurái.
El Guerrero a la Sombra del Cerezo – David B. Gil

La perfección del cambio

“Mejorar es cambiar; ser perfecto es cambiar a menudo”.

Winston Churchill.

Cambio climático

Me ha parecido que esta viñeta encierra tanto mensaje, que no me he resistido a compartirla aquí. Como viene siendo habitual, El Roto, vuelve a clavarlo.

elroto20150327l

Fuente: elpais.com

Discurso sobre la vida

A través del blog de Eban de Pedralbes he visto esta escena de la película de “El indomable Will Hunting” que me gustó mucho en su día y me sigue gustando muchos años después. Es uno de esos discursos sobre la vida que se entienden mucho mejor cuando se ve la película, pero que aún así, le remueve a uno cosas por dentro. Leer más…

Planeta Finito

En esta entrada voy a hablar de algo que me lleva preocupando desde hace muchos años, y sobre lo que no tengo ningún tipo de poder, es la superpoblación del planeta y el ritmo al que el ser humano consume sus recursos. Por todo lo que he leído al respecto, creo que ya hemos pasado el punto de no retorno, así que ahora hay que prepararse para cómo afrontarlo (tal vez yo no, pero sí mis hijas y sus descendientes). Para empezar, un vídeo muy sencillo y esplicativo. Leer más…

Crisis

“En las crisis, el corazón se rompe o se curte” (Honoré de Balzac)
Muchos hemos experimentado lo dramáticamente juguetona que puede llegar a ser la vida; pone en desorden aquello que creemos tener ordenado hasta la perfección. Cuando afecta a nuestra identidad, hablamos de crisis existenciales.

Se caracterizan por un estado letárgico y oscuro del que parece que no saldremos jamás. Nos hacen sentir incapaces de tomar decisiones. No hay claridad, no hay futuro. Sin embargo, las crisis existenciales tienen su función. Advierten que hemos postergado nuestra evolución en aras de la seguridad, el placer o la falacia de eternidad que a veces adjudicamos a los objetos y también a los sujetos. En segundo lugar, sirven en bandeja una lección: es en el caos donde se produce el milagro del aprendizaje. Y en tercer lugar, proporcionan posibilidades, entre ellas, la de reinventarnos.

Diferentes crisis, toda una vida.

“En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra” (Eugenio Trías)

Navegador de artículos