Un café con Leire

Relatos, citas, reflexiones… y alguna cosa más

Experiencia

La experiencia no es lo que te sucede, sino lo que haces con lo que te sucede.

Aldous Huxley.

1er Concurso Literario Online Amazon

Hola a todos, amigos y lectores. Desde hacía ya tiempo estaba valorando publicar algunos de los relatos que he publicado en el blog. No por hacerme rico, ni siquiera por ganar unas perrillas, sino como una experiencia para el futuro, ya que tengo una novela a mitad y otra en proyecto. Y el Primer Concurso Literario Online de Amazon ha acelerado todo el proceso. No espero nada del concurso, pero es una buena excusa para darle el empujoncito que necesitaba.

Pero no iba a ser todo fantástico y maravilloso. Por desgracia, en las bases especifica que el contenido del libro presentado no puede estar disponible en ningún medio impreso, blog, etc, así que he tenido que retirar los relatos que incluiré en el libro.

Todos los relatos que pondré en el libro están editados y corregidos por profesionales, con lo que la calidad literaria sube un par de puntos. Así que podréis disfrutar de los mejores relatos del blog en un formato digital, para leer en cualquier lugar.

Y por último, una petición. Tenía un ilustrador apalabrado, pero me acaba de decir que no podrá hacerse cargo del trabajo. ¿Conocéis a alguien que se pueda encargar de la portada?

La magia

Eskarina dice que, si la magia le da a la gente lo que quiere, no usar la magia le dará lo que necesita.

Ritos Iguales, Terry Pratchet

Solos

Sólo hay dos posibilidades. O estamos completamente solos en el universo, o no. Y ambas son igualmente aterradoras.

Arthur C. Clark.

El guante negro (II)

Sanctus esperaba pacientemente sentado en una silla que apenas aguantaba su peso. El lugar todavía olía a madera húmeda y vino rancio y estaba cubierto de restos de toneles largo tiempo podridos. Los numerosos agujeros del techo habían dejado que el agua penetrara y avanzara el inevitable proceso de la descomposición. Unas voces le advirtieron de que su visita había llegado. Se llevó un dedo a los labios y algunas de las sombras del lugar se movieron, tomando nuevas posiciones. Después, tras una serie de intrincados gestos y unos susurros en lengua arcana, lanzó un conjuro sobre sus manos, se quitó el guante azabache de su mano derecha y lo introdujo en uno de los bolsillos de su túnica. Leer más…

El guante negro (I)

Imthul

La habitación estaba en penumbra, como era habitual. El paso del tiempo y la falta de mantenimiento no se veían solamente en las paredes recorridas por grietas, los desconchados y la capa de tierra y porquería que se acumulaba en el suelo, sino que se podía oler en el ambiente, cargado, húmedo y rancio. La única iluminación, compuesta por unas titilantes velas sobre dos cráneos sonrientes, creaban danzantes sombras que parecían reproducir un macabro ritual.
Un par de golpes sonaron en la puerta. Sanctus Kallatorum levantó su cansada vista del incunable y masculló unas palabras molesto. Se recostó sobre su sillón y enlazó las manos sobre su pecho. Leer más…

Madurar

“Maduramos el día en que nos reímos francamente de nosotros mismos.”

Albert Einstein

En un rincón de la casa

Dada mi escasez productiva de los últimos meses, le he pedido prestado a un amigo uno de sus relatos, como viene siendo habitual últimamente. Màrius es un valenciano exiliado al que considero uno de los mejores escritores amateus que he leído. Os dejo con un relato melancólico en el que con muy poco nos construye todo un mundo de sentimientos.

Disfrutadlo.

Clara

Supongo que siempre había estado ahí, que ya la había visto antes; el caso es que solamente reparé en ella aquel día en que asaltaron el banco y los dos nos encontramos, por un momento, siendo silenciosos rehenes. Ella era una de las empleadas y lograba pasar desapercibida aun con mayor destreza que yo.

Nos hicieron tumbar en el suelo, la mayoría de la gente gimoteaba, algunos a duras penas pudieron reprimir un grito, un sollozo y, como viene siendo costumbre en mí, yo dediqué ese tiempo a extrañarme por las cosas más intrascendentes, como lo mal que conjuntaba el jersey y la falda de la señora que temblaba de miedo a mi lado, o, por ejemplo, recuerdo que me dio por mirar a uno de los atracadores, que llevaba el pelo recogido aun sin ser éste del todo largo, imaginé que ese hombre no veía el momento de hacerse una buena coleta, que seguramente se miraba todos los días al espejo, ansiando el bendito día en que la guedeja le quedase holgada. Leer más…

Superar un obstáculo

El mejor momento para superar un obstáculo es cuando uno se lo encuentra de frente.

Bayaz, el Primero de los Magos.

Ukemi

En Aikido se conoce como Ukemi al arte de caer, que es una forma defensiva que nos ayuda a no salir lastimados al recibir una técnica de proyección. Pero el sentido del Ukemi va mucho más allá, dado que refleja nuestras caídas en la vida misma. Cada vez que sufrimos una gran pérdida, cada vez que algo no sale como esperábamos, cada vez que los problemas parecen ahogarnos, sufrimos caídas. Existen personas que jamás logran levantarse, que permanecen vencidas en el suelo o que deben recurrir a las drogas y al alcohol para sentirse un poco mejor. En Aikido se le enseña al alumno a sobreponerse de las caídas, a incorporarse rápidamente del suelo para seguir en el camino, a comprender que las caídas son parte de la vida y que lo importante es seguir levantándose a pesar que nos flaqueen las fuerzas. Por esa razón todos deberíamos aprender la filosofía del Ukemi y poner en práctica este viejo proverbio japonés: “Nana korobi ia oki” (si te caes siete veces, te levantas ocho). Así que, sin importar que tan grande sea su caída, le recomiendo al lector ponerse rápidamente en pie y enfrentar las dificultades con renovadas fuerzas.

Fernando Alberto Cartofield, Instructor Internacional de Aikido.

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