Un café con Leire

Relatos, citas, reflexiones… y alguna cosa más

Las ideas nunca mueren

Hola amigos. Esta vez os traigo un relato de mi amigo Theraxian, el Gato Negro. Siempre cuenta las historias con mucho trasfondo y a mí, por lo menos, nunca me deja indiferente.

Voodoo Lulu opening day 20090711 Leer más…

Agonía

No existe mayor agonía que la de llevar una historia sin contar dentro de ti.

Maya Angelou.

Cenizas de espectro

steampunk

El tintineo de sus espuelas retumbó en el silencio del mugriento pasillo humano mientras Hans Vinsbruk paseaba la mirada entre los desechos que, puestos en pie, esperaban. Rostros jóvenes en su mayoría, pero macilentos, demacrados y sucios. Todos vestían apenas un pantalón y algunos tiritaban de frío. Allí la temperatura era varios grados más fría que en la fundición, algo que no enmascaraba el olor a sudor y humanidad. Leer más…

Viaje a los Senderos de los Muertos (II)

Continuación de Viaje a los Senderos de los Muertos (I).

De repente algo tiró de mí hacia atrás y cuando me giré presto a atacar, los ojos desorbitados de Malquis me paralizaron.
—Maldita sea, te he dicho que no te separes. Esta vez han sido cinco, pero en adelante habrá más.
¿Qué estaba ocurriendo? Miré de nuevo a mi alrededor y vi que nos encontrábamos de nuevo sobre el sendero cubierto de nuestras huellas. Observé el suelo y vi que las mías se separaban apenas un metro del camino. Lo dije entonces y lo digo ahora: nunca debí aceptar ese trabajo.
En el siguiente encuentro casi ni los vimos venir. Aparecieron de la nada y me llevé un garrazo en el hombro izquierdo. El frío que me atenazó el cuerpo no lo había experimentado nunca antes y la sensación la podría describir como si absorbieran una parte de mí. Todavía siento escalofríos cuando lo recuerdo. Sin apenas poder moverme para esquivar los ataques no sé cómo no me llevé algún golpe más.
En cuanto acabamos con ellos, el amigo Malquis, tan educado respetuoso como siempre, me pidió con su particular amabilidad que conjurara un círculo: Leer más…

Viaje a los Senderos de los Muertos (I)

Senderos en la niebla

No debería haber aceptado ese trabajo. No debería, pero tampoco tenía otra opción. Si Malquis del Fénix se presenta un día en tu oficina y te dice que le acompañes, pues se hace y punto. No valen las excusas; solo conseguirás que se enfade. Si el hecho de que el quinto miembro más importante, y eso significa poderoso, de la Casa Fénix se presentase en tu oficina ya era una locura, lo que me propuso lo superó con creces. Debí rechazar la propuesta. Pero cuando estaba a punto de mandarlo a hacer gárgaras con una solución de azufre, me ofreció veinte mil imperiales. ¡Veinte mil imperiales! Mi sueldo de diez años concentrado en un solo trabajo. Claro que las posibilidades de disfrutar de ese dinero eran minúsculas.Ah, la eterna batalla: alta posibilidad de muerte versus gran cantidad de dinero. Pero, ¿sabéis? Uno no llega a montar su propio negocio cuando no corre riesgos. Sí, vale, esta vez era demasiado riesgo, así que le pedí el doble. Era casi como rechazar el trabajo. Me quedé sin réplica cuando el muy hijo de puta me ofreció el doble. Así que no tuve otra que aceptar.
—Tengo una pregunta. Bueno, en realidad tengo muchas, pero esta me lo está haciendo pasar realmente mal —dije—: ¿Por qué yo?
—Bueno, Konstantin, es usted un hombre con muchos recursos, y para esta misión se requieren de algunos de ellos. Leer más…

Profesional o Aficionado

“Una vez le preguntaron a Somarset Maugham si tenía un horario fijo para escribir o si sólo lo hacía cuando se sentía inspirado. ‘Sólo escribo cuando estoy inspirado,’ respondió él. ‘Afortundamente, lo estoy todas las mañanas a las 9 en punto.’”

Steven Pressfield

Tu reflejo, ¿cómo es?

“Un hombre no trata de verse en el agua que corre, sino en el agua tranquila, porque solamente lo que en sí es tranquilo puede dar tranquilidad a otros”

Confucio (551 a.C. – 478 a.C.), filósofo chino

Importantes legados

Los legados más importantes que los padres y las madres pueden dejarles a sus hijos son dos: uno son las raíces; el otro, las alas.

Leído no me acuerdo dónde.

Estrellas sobre Alepo

alepo-tras-un-bombardeo

Farid asomó la cabeza por encima de las piedras. Oteó la calle mientras aguantaba la respiración de forma inconsciente. Los disparos habían cesado hacía ya largos minutos, pero no significaba que el peligro hubiese pasado. La carbonizada furgoneta del señor Herat seguía delante de su derruida tienda de alimentos y la fachada del edificio de su amigo Khaled tenía los mismos trece agujeros. Volvió a sentarse en su escondite un rato más. No tenía prisa.
Pasaron los minutos y escuchó unos gritos lejanos y el atenuado eco de más disparos rebotados por los derruidos edificios. Volvió a asomar la cabeza y a aguantar la respiración. Leer más…

¿Qué opina de eso?

—¿Quiere que le diga lo que a mí me haría feliz, Superior Glotka?
—No faltaba más, Señoría.
Marovia dejó caer los cubiertos en el plato, se recostó en su asiento y exhaló un prolongado suspiro.
—Lo que me gustaría es que no hubiera Rey. Lo que me gustaría es que todos los hombres fueran iguales ante la ley, que todos tuvieran voz en el gobierno de su propio país y que pudieran elegir a sus líderes. Me gustaría que no hubiera ni Rey ni nobles, y que el Consejo Cerrado fuera elegido por los ciudadanos y tuviera que responder de su gestión ante ellos. Un Consejo Cerrado abierto a todos, por así decirlo. ¿Qué opina de eso?
—Me parece, Señoría, que es una idea ilusoria.
—¿Y eso por qué?
—Porque la gran mayoría de la gente prefiere mil veces que se les diga lo que tienen que hacer a tener que tomar sus propias decisiones. Obedecer es fácil.

Conversación entre el Superior Glotka y el Juez Marovia. El último argumento de los reyes, Joe Abercrombie.

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